lunes, 13 de mayo de 2013

Una mirada vacía




Mis ojos brillan, pero no por las lágrimas.
Mis labios se mueven, pero no articulan palabra.
Mi alma grita, pero no reivindica.
Mi cuerpo tiembla, pero no tiene frío.
Y me encuentro a mí misma, allí, de repente, hecha un cúmulo de sensaciones indefinidas, imposibles de desenredar, de diferenciar.
Confusa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario