Dueña, señora y amante de pasiones ajenas, de recuerdos perdidos y de aromas olvidados. Musa de dioses, diosa del universo.
Uno tras otro, moldeaba todos los sueños con sus finos dedos, con la esencia del azúcar y la dulzura empalagosa de la miel. Con el ritmo inexorable de lo que transcurre, flota y levita.
Y acariciando el cabello de los soñadores donaba sus creaciones, reavivaba ideales y creaba arte.
Arte incomprendida, arte fresca, arte espontánea, arte joven. Arte repleta de alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario