lunes, 13 de mayo de 2013

Primavera


Sol, y mi pelo brillando con destellos dorados. Los ojos entrecerrados, y mis zapatillas mojándose con la hierba húmeda mientras avanzo hacia el merendero; y a la llegada remangar mi camisa, tumbarme sobre la madera tibia, y estar.
Escuchar  una canción de Bob Marley, un retazo de Pereza, una nota de AC/CD y sentirme libre, libre de un abrigo pesado, libre de una carga pesada, libre de una clase pesada.
Un movimiento, un ruido, un roce: todo se intensifica. El sol pega fuerte, mis ojos añoran las gafas de sol, y mi piel recibe con gusto cada rayo.
Un recuerdo de la marmota Phil, que ha augurado la llegada de la estación de las flores, una sonrisa, los dientes perfectos, las manos de visera, una margarita en mi mente, una pipa inoportuna, una risa burlona.
Una hora perfecta.

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