Despuntaba el día, y los primeros rayos de sol del año se
colaban entre las sucias ventanas, dejando una luz anaranjada sobre
ellos.
Dos personas, constituidas por dos cuerpos y dos almas, y
cientos de recuerdos e ideales, individuales, compartidos o chocantes.
Pero el mismo sueño, el de doce nuevos meses, con cada uno
de sus 365 días y pico. Minutos desperdiciados, segundos guardados para
siempre, voces nuevas... Errores nuevos.
Con el sueño de un año nuevo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario