lunes, 13 de mayo de 2013

You will smile


-Quizá esa sonrisa está dedicada a la persona que él ama, ¿no crees?- digo con los ojos entornados.
Ese ya es nuestra tradición. Empezó aquel día de verano que vimos a mi hermana tan sonriente, y nunca le preguntamos por qué. Adoro sentarme contigo a lanzar hipótesis de las causas de las sonrisas de la gente.
-Puede que sí- me dices-, pero yo creo que es una sonrisa de satisfacción.
-Satisfacción. ¿Por qué?
-Por el paisaje que contempla. Es un turista, ¿no te das cuenta de sus pintas? No toda la gente ve cada día el atardecer en el mar.
-Cierto. Esa teoría me gusta.
Ahora sonríes tú, porque te he dado la razón, y adoras que lo haga. Y ahora me entras ganas de que hagas algo.
-Hazme un favor- te digo-, cuando escuches la canción de Forrest Gump, acuérdate de mí y sonríe.
Tu sonrisa pasa a risa entre dientes.
-¿Por qué quieres que haga eso?
-La verdad es que no me importa mucho, pero ahora cada vez que escuches esa canción, vas a acordarte de mí, y vas a sonreír.

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